domingo, 22 de mayo de 2011

GRITOOOOOOS EN EL PAPEL

Pido a mi querida Darkness que por favor siga lo que a comenzado y deje algunas de sus historias impresas en el "papel".


un beso

La sombra del viento

Hace un par de días, me pasé por la biblioteca, y me recomendaron La Sombra del viento.
Es increíble, y engancha. No pude dejar de leer y eso que tenía sueño.
Bueno ahora os lo recomiendo a vosotros :)
Su escritor es Carlos Ruiz Zafón.



Daniel, niño huérfano de madre, vive con su padre que, cuando el niño cumple diez años, le muestra un lugar estraño. El Cementerio de los Libros Olvidados, donde adquiere un libro de un desconocido autor, Julián Carax.
A lo largo de los años, Daniel, intentará buscar información del escritor y del extraño que quema los libros escritos por este.

viernes, 20 de mayo de 2011

Miradas furtivas

"¡Riiiiiiiinggg!"

Primera hora, lengua. Toca dar la literatura en la época de Shakeaspeare.
El profesor, un hombre larguirucho, con un cierto atractivo, pide silencio y ordena que se sienten los alumnos. Entre ellos está Sandra, alta y delgada. De pelo lacio y claro. Se sienta seguida de Leti, su compañera.
Rápidamente saca su libro y lo abre por la página que el profesor escribe en la pizarra. Saca también, de su mochila violeta, un bolígrafo azul que lo mordisquea distraida.

Los últimos alumnos entran y, tras la regañina del profesor toman asiento.
En la fila de delante, a la derecha se sienta Gonza.
Que mira en dirección de Sandra y le regala una preciosa sonrisa. Complacida, la chica, se quita el boli de la boca y le responde con otra acompañada con un cartel en el mismo cuaderno que enseña al chico disimuladamente para que el profe, no la pille. "¿Qué tal? :D"
Gonza, sonríe de nuevo, y gesticula. "¡Bien!" consigue entender Sandra.
Esta suspira, lleva pillada por el, desde que empezaron el curso, pero el no parecia percatarse.
La hora transcurre lentamente, y, para algunos, se le hace eterna, como a Leti que mira al profesor con irritación.

A Sandra, no le importa. Adora la clase de lengua, e intenta complacer al profesor con contestaciones correctas y sonrisas inocentes.
Pero aunque hace que no se entera, sabe muy bien que, Gonza la mira dismuladamente. Ella no comprende. ¿Por qué la mira? ¿Acaso siente algo por ella? Pero no es posible, él besó, en la entrada, con una de las populares. Una muy guapa, por cierto, nada que ver con la cara de niña pequeña con gafas. Piensa ella, amargamente.

Algunas veces entre ellos cruzan una mirada. Se quedan en suspense, y después ella o el la aparta.

Miradas, miradas que sonrojan, que arrancan una sonrisa, miradas esquivas, miradas tontas, miradas de ternura, miradas de complicidad...
Solo eso miradas... pero ella no le importa le sigue echando miradas... a él tampoco parece importarle y le sigue el juego.

¿Hay algo más complicado y doloroso que el amor que no se quiere reconocer?

martes, 17 de mayo de 2011

Harta!


Cuando estoy cansada de luchar, de resistir... cierro los ojos con fuerza, como cuando era pequeña y pedía un deseo un día de feria en Japón.
Pero en esos momentos no tienes ganas de sonreír, sabes que todo los días serán igual, y sabes que tienes que luchar una y otra vez...
Y deseo empezar de cero, en otro lugar donde mis ojos orientales no fueran nada extraño, donde nada fuera extraño ni raro ser una mestiza.
Donde pudiera andar con la cabeza bien alta, orgullosa de tener estos ojos, y no, de esconderme tras mi pelo al ver a algunos gamberros de aspecto agresivo.
Donde, después de la jornada, no llorar en la cama tras haber recibido varios insultos.
Donde nadie me preguntara: "¿Qué eres?"
Donde no tuviera que amenazar a nadie para implantar algo de respeto.

...Donde pudiera ser como las demás...

lunes, 16 de mayo de 2011

Lorca...

Y allí estaba, mi madre, entre los restos de nuestro cumpleaños, de los escombros, del polvo. Todo debía de ser una pesadilla. Mi madre no estaba muerta, ¿verdad?
Mi hermana y yo estábamos sentados, ella lloraba, en su carita llena de polvo, surcaban varias lágrimas. Lágrimas llenas de dolor. Lágrimas teñidas de tristeza.
Todo había ocurrido muy rápido. Que ni siquiera me había dado tiempo a decirle a la persona que tanto quería todo lo que me hubiera gustado decirle.
Ya no me abrazaría más, ya nunca me regalaría sonrisas ni caricias, ya nunca más me regañaría por un examen suspenso, ni me haría cosquillas para que me levantara. Tampoco nos recogería a la salida del colegio para ir después al Macdonald, para comer hamburguesas.
¿Y por qué a nosotros? Era tan injusto, una lágrima cayó entonces de mi ojo. Me la sequé. Me cubrí el rostro con las manos, y empecé a llorar. Flora, mi hermana, se me acercó, y poco después me abrazó. La miré, esos ojos del color del cielo, como los de mamá, me miraron como lo hacía ella, trasmitiéndome consuelo. La abracé y la apreté junto a mí.

Flora (mi hermana), cumplía un día antes del mío, pero siempre lo habíamos celebrado juntos. Mi noveno cumpleaños, junto con el cuarto de la niña.
Estábamos en el salón, una amplía sala, con una mesa baja en el centro y varios cómodos sillones a su alrededor. En una esquina se encontraba los regalos envueltos con papel de divertidos colores; azul, rosa, verde... Un gran pastel de chocolate se encontraba en el centro de la mesita, y algunos globos amarillos se encontraban flotando en el techo.
Era un fiesta privada, de familia, como queráis llamarlo y esperábamos a mi padre, que debía de estar de camino a casa.
Mi madre estaba colocando un CD en el reproductor de la estantería, cuando se produjo el primer temblor. Se rajó el techo, y algunos guijarros cayeron, haciendo que varios globos estallaran. Mi hermana, que estaba sentada en el suelo mirando impaciente los regalos, gritó asustada. Mi madre se quedó paralizada un instante, pero después, exclamó:-¡Niños, venid conmigo, corred!-el segundo temblor vino poco después pero mucho más fuerte, un trozo de techo calló sobre la mesa del pastel que no aguanto el peso y se vino abajo. Mamá, nos atrajo hacia sus cálido cuerpo, que temblaba ligeramente. Nos abrazó fuertemente y nos hizo apretujarnos debajo de ella. Y comprendí demasiado tarde.
-NO-grité. Pero ya era demasiado tarde, mamá sonrió, y aguanto valientemente el primer impacto de piedra, y el segundo. Pero el tercero, nosotros nos derrumbamos, pero ella se mostraba fiel, y nos empujó hacia el suelo. Después perdió el sentido cuando una piedra del tamaño de un puño cayó sobre ella.-¡Mamá!-Flora estaba paralizada de miedo.
Después de mucho tiempo, los temblores se calmaron, pero la casa estaba en ruinas. Ya no había regalos que abrir, ya no había tarta que comer, ya no había nada, solamente piedras y ladrillos desnudos, rotos algunos...
Me deshice del abrazo de mi madre como pude, puesto que sus brazos se habían transformado en tenazas, frías como el hielo, estábamos cubiertos de escombros, pero pude librarme de ellos con mucha dificultades. Libré a mi hermana, y levanté la cabeza de mi madre.
Estaba muerta. Esos ojos, azules, ya no miraban. Fijos en un punto... todavía conservaba aquella sonrisa suicida...
-Mamá, escúchame, por favor...-mi hermana la sacudía, y le gritaba.-No es justo, no es justo...


Media hora después, unos bomberos, atravesaron los escombros, que en su día había sido nuestro hogar, dulce hogar... lleno de olores hogareños... Levantaron a mi hermana en vilo. Y cuando me quisieron llevar a mi, no les dejé, no me quería separar de mi madre.
-No, es mi madre... ¡Dejádme estar con ella!
-Vamos, chico. Ya es demasiado tarde.-y me obligaron a levantarme, y entre ellos me llevaron hacia la calle, llenas de personas, que tenia la cara llena polvo, lágrimas y de dolor.
Me hicieron tomar un tazón de leche, y me hicieron tumbar en un montón de mantas junto a Flora. Poco después mi padre, se acercó. También estaba cubierto de polvo, pero comparado con nosotros estaba limpio. Nos abrazó, pero yo estaba lleno de dolor para percatarme de eso, y mi hermana estaba todavía en estado de shock para notar que mi padre estaba junto a nosotros.

Después de algunos años, todavía la recuerdo, su sonrisa, su forma de regañar... Nunca la olvidaré. Mientras que otros niños admiran a Superman y Spiderman. Yo admiro a mi madre, que salvó mi vida y que me regaló el mejor regalo de todos: SU vida.

martes, 10 de mayo de 2011

¿Amarte?

¿Cómo poder amar a una persona? ¿Cómo obligar a tu corazón a sentir cosas que no siente?
De rabia lloraba, las ardientes lágrimas caían sobre la tela de mi almohada y poco a poco bajaban hacía el colchón.
Y me dí cuenta poco a poco, no puedes amar si tu corazón no lo siente, si no estas a gusto con esa persona debes de abandonarla y debes de decir adiós cuanto antes porque estas perdiendo tiempo...
Entonces cojo el teléfono y marcó su número. Quedo con él, a las ocho donde siempre.
Me planto delante de mi armario y giro la cabeza hacia mi reloj de pared, las siete y media, y todavía no se ni lo que decir, examino lo que tengo, finalmente saco un vestido de verano negro con una triste flor blanca estampada en una de sus esquinas... Ideal para una despedida, para el funeral de nuestro amor imaginario, y de mi impotencia por no poder amarte...
Cuando llego allí, tú ya has llegado, vistes tan guapo como siempre: una camisa morada clara, vaqueros negros y unas zapatillas. Y en la mano portas una hermosa rosa blanca.
Sonrío débilmente, e intento trasmitir con mi mirada, lo que con palabras no puedo decirte, entonces comprendes, la flor cae de tu mano, tu sonrisa se congela y tus ojos se llenan de lágrimas, cae una, cae otra... Y los dos lloramos y... me lanzó calle arriba, pero un silbido me hace parar bruscamente, es un chico que silba dramaticamente una sencilla melódia que se repite una y otra vez entonces cruzamos una mirada, y de repente surge. Dejo escapar una sonrisa llena de esperanza y el me contesta con otra, y sin conocernos me acompaña a mi casa sin una palabra, simplemente con su mirada. Suspiró feliz y me sonrojo.
Y nos despedimos con un beso y acordamos encontrarnos pronto pero todo eso con miradas. Sonrío otra vez...
Y a la mañana siguiente me encuentro una rosa en mi umbral, una rosa blanca y en cada pétalo hay una letra: A-M-O-R. Sonrió otra vez y dejó que los primeros rayos de sol acaricien mi cara dulcemente.

El silencio de mi mirada...

Y algunas veces no basta tener muchas cosas para completar tu vida, algunas veces necesitas el apoyo de esa persona al que tanto ansías abrazar pero no puedes porque su corazón le pertenece a otra persona... 
Y te sientes perdida, sin ganas de sonreír siquiera, y sientes que todavía te queda un largo camino hasta llegar a la meta, y sientes que estas ya muy cansada...
Y te dejas llevar, como una mariposa se deja llevar por la ligera brisa que corre a su alrededor, y es cuando pierdes, cuando lloras y cuando te das cuenta de lo mal que te va... 
Una lágrima cae lentamente sobre mi cara, sobre mi mejilla, sobre mi piel... ¿Cómo poder soportar tanta tristeza? Me dejé llevar por mis amigos, y después por la droga, ¿y ahora? Estoy sujeta, tras estos barrotes, cuento los días cuando estaba entre tus brazos llenos de amistad pero no de amor, ese rostro que ansiaba besar, y esa espalda que ansié acariciar... 

lunes, 9 de mayo de 2011

SONRIE :D

Aunque te salga mal, y notes que todo se hunde, sonríe, pues nada importa.. los malos momentos siempre estarán presentes, no importa cuanto luches.. y los momentos buenos son cortos y duran poco, y aparecen de cuando en cuando por eso SONRÍE:D


domingo, 8 de mayo de 2011

Harta de tus palabras falsas, hastísima de tu falsedad, y muchísimo más HARTA de tu ENVIDIA.

sábado, 7 de mayo de 2011

Funny Fantasy

Aloooooooh!
¿Qué tal? Bueno he borrado todas mis entradas porque tengo que acabar "El Aullido" cuando tenga más tiempo, como en el verano, así que voy a empezar otra historia que tengo en mente y que me a picado la inspiración, je je y haber si os gusta, si os gusta sigo si no.. esperaré a la musa de la escritura haber si me ayuda.
En fin...

Un beso de
                                 FUNNY FANTASY (F.F.)